Hasta la fecha, la diabetes es una de las enfermedades más comunes en el mundo.. La tasa de pacientes afectados por esta patología aumenta con la edad: de hecho, oscila entre el 0,5% en los jóvenes y más del 10% en los mayores de 65 años.

En los mayores de 75 años, uno de cada cinco padece esta patología, demostrando que con el tiempo algo cambia en el organismo a nivel metabólico. Por eso, aquí hay algunos aspectos que deben ser considerados cuidadosamente para hablar de la diabetes de la manera correcta.

Los principales síntomas de la diabetes:

Debemos partir de un elemento muy importante, a saber, que la presencia de hiperglucemia no muestra signos particularmente evidentes. Por tanto, el diagnóstico en un principio no es el más sencillo si la clásica muestra de sangre no se realiza con dispositivos especiales.

Los síntomas pueden aparecer principalmente en aquellos que ya están sufriendo de otras patologías. El aumento de la sed (polidipsia) es uno de los signos más comunes en las personas con diabetes, al igual que un aumento notable de la producción de orina y una pérdida de peso no deseada.

Si estos síntomas ocurren Es bueno considerar cuidadosamente la posibilidad de tener diabetes.. A ellos también se les puede sumar un notable aumento del apetito, malestar y fuertes dolores abdominales que pueden llevar a confusión mental y pérdida del conocimiento.

Tampoco hay escasez síntomas neurológicos como neuropatías con cambios anatómicos del sistema nervioso central y una serie de déficits sensoriales que pueden llegar a ser bastante alarmantes en determinadas condiciones.

También debemos hablar de síntomas renales con nefropatías causadas por alteraciones funcionales de los glomérulos y túbulos renales. Por tanto, es necesario someterse periódicamente a controles ante estas manifestaciones para que podamos estar seguros de afrontar la posible presencia de la patología de la forma correcta.

Causas y factores de riesgo de la diabetes:

Entre las enfermedades metabólicas, la diabetes es la más extendida. Esto puede volverse peligroso si se maneja mal, ya que se trata de un aumento de la concentración de glucosa en sangre. Hablamos por tanto de hiperglucemia, una condición que siempre debe estar bien monitorizada para evitar consecuencias desagradables.

De hecho, en tales condiciones, el organismo no logra metabolizar los carbohidratos de la manera correcta porque el páncreas carece de producción de insulina o se reduce drásticamente. Por tanto, es evidente que la diabetes es una enfermedad que nunca debe tomarse a la ligera ya que las consecuencias pueden ser muy perjudiciales para la salud.

La diabetes tipo 1 es lo que es depende de las células beta del páncreas que producen insulina: se destruyen casi por completo, por lo que no pueden completar su función. Luego está la diabetes tipo 2, también conocida como no insulinodependiente en la que las células del páncreas están intactas pero no funcionan bien para la secreción de insulina.

Este último también es el más común y es uno patología multifactorial, es decir que puede verse afectado por una serie de causas concurrentes. El sobrepeso y la obesidad se encuentran entre los principales factores que pueden determinar la aparición de diabetes. Razón por la que necesitamos reducir el consumo de azúcares y carbohidratos en general.

La mejor dieta para personas con diabetes

Los diabéticos deben seguir una dieta bastante estricta que pueda evitar problemas para su salud.

La ingesta diaria de calorías debe ser siempre la misma que la de una persona no diabética. Sin olvidar la vital importancia del ejercicio físico que puede asegurar que la enfermedad se maneje de la mejor manera posible.

La dieta debe estar siempre bien personalizada teniendo en cuenta los hábitos alimentarios de los afectados por esta enfermedad y especialmente las condiciones familiares. Además de tener que recordar cuáles son las necesidades de la vida.

Los carbohidratos deben consumirse en una cantidad de no menos de 130 y no más de 300 gramos por día.: son mejores que provengan de alimentos con carbohidratos complejos y que también tengan la cantidad adecuada de fibra.

Las frutas y verduras son de gran ayuda, pero presta atención solo a los azúcares: es mejor optar por aquellos sin estas sustancias para que puedas tener la ingesta energética adecuada sin tener que renunciar a la frescura.

¡La actividad física el primer remedio para la diabetes!

El ejercicio es de gran ayuda para las personas con diabetes. Se debe hacer al menos media hora al día, tal vez una caminata o incluso un poco de ejercicio para hacer en casa.

Esto hace posible que las células metabolicen de la mejor manera los carbohidratos y azúcares extraídos de los alimentos. Se deben evitar los deportes que pueden causar traumatismos y que de alguna manera pueden causar problemas en la cabeza.

Lo importante a considerar es que la actividad física es fundamental para la salud en general y para los diabéticos adquiere una importancia aún más crucial. Solo preste atención a algunos aspectos para mantenerse saludable y aún vivir una vida normal.

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